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Cómo alimentar el talento

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21.02.2026

Creado: 21.02.2026 | 06:00

Actualizado: 21.02.2026 | 06:00

Si la cosa fuera de teoría y razonamientos filosóficos León gozaría hace tiempo de un prometedor futuro, sembrado de emprendimiento y éxitos, convencidos quienes aquí nacen y los que por aquí transitan (sobre todo en su formación académica) de que esta es la tierra prometida desde la óptica laboral y de desarrollo profesional. El libro gordo de los potenciales locales y las bonanzas de calidad de vida está tan desgastado como la práctica de las estadísticas que muestran una evidencia sin tapujos. Nos adorna el envejecimiento imparable, la huida masiva de los jóvenes en busca de perspectivas más halagüeñas y un desplome de la actividad por cuenta propia que hace tambalear en cada balance el empuje de los autónomos, que aun así son resistente legión (si se sumaran los que no aparecen oficializados, ya sería el no va más del trabajo por cuenta propia, lástima) .

La realidad leonesa está en el justo medio de esta distopía. Es tierra que presume de promesas, pero le queda para ser el escenario prometido. Y envejece, sí, lo que abre enormes posibilidades de negocio y una economía muy próspera a la que todavía no se mira con suficiente atención (y la consiguiente torpeza emprendedora y empresarial). Muchos jóvenes se van cuando más tienen que aportar, no sólo laboralmente, sino en todo el entorno social, cultural, innovador,... de esperanza, de dinamismo, de vida. También son muchos los que se quedan, no merecen ser ignorados.

En este entorno se multiplican los esfuerzos en uno de los principales objetivos que se ha impuesto el ecosistema (este sí fortalecido) de agentes sociales: plantar cara a las trabas demográficas, geográficas y prespuestarias y fijar el objetivo en atraer y retener «el talento». Convender de que León es buena tierra para quedarse y crecer, para vencer al desaliento y a un destino que, aunque sesgado por el omnipresente derrotismo, aún no está escrito.

La Fele, con el Ayuntamiento y los sindicatos, pone en marcha León deja huella, un nuevo programa de apoyo a los emprendedores que abarca desde fomento de la cultura empresarial en las escuelas a tutelaje del relevo generacional en los negocios o asesoramiento a los emprendedores. Loable. Pasado un tiempo habrá que hacer balance. Bueno es prometer. Necesario, recoger el trigo.


© Diario de León