La triste impunidad del turista
El objeto oscuro de este artículo cambió nada más llegar a Formentera de un periplo de casi 25 días por mis orígenes y reunificación familiar, que no es otra cosa que ‘abuelo con nieta’. De un lugar donde casi todos nos conocemos y donde algunos cometen tropelías de ‘chicos’ como en nuestros tiempos. En resumen, que lo que hoy nos parece una ‘gamberrada’ exagerada por las redes sociales y el afán de protagonismo colectivo, porque solos somos unos cobardes de libro. Recordando (la nostalgia de aquella juventud nos puede) nuestras ‘tropelías’ de pueblo. Las de ahora son un juego de guardería. Pero no se lo digan a........
