Atentados constantes
La constante epidemia de pintadas que sufre Zamora, especialmente las que se perpetran en bienes del casco antiguo, han sido consideradas por la pertinente autoridad como «atentados» contra el patrimonio histórico. Están echando a perder las viejas piedras que se levantan por doquier en la ciudad, albergando templos, museos y viejos palacios. No quiero pensar lo que puede ocurrir si logran acceder al interior de sus objetivos.
Esta vez le ha tocado a la muralla desdentada de la vieja y resiliente Zamora, recibir el «toque» vandálico de unos niñatos que se........
