Tercer Mundo
31 de octubre 2026 - 03:08
El presidente del amor, el presidente de los cuidados, el presidente que bailotea como si estuviera en la Ruta del Bakalao, el presidente que planta cara heroicamente a los orcos fascistas –sí, el gran Pedro Sánchez–, no tuvo la empatía ni el coraje necesarios para ir a dar la cara ante los familiares de las víctimas del accidente de Urda. Y en cambio, como hace siempre, salió huyendo como el personaje despreciable que es, después de haber acusado insidiosamente a un pobre operario del desastre que había ocasionado su propio gobierno incompetente. Y, por si hacía falta, ahí tenemos otra prueba de que Sánchez es un........
