Rayco García
Rayco y yo nos conocimos hace ya al menos 13 años. Tenía 27 años, y por supuesto ya traía consigo su enorme perfil emprendedor, su valentía, su honestidad, y su inagotable capacidad de innovar y crear. También su natural inercia de creer en la gente, de ayudar a todo el mundo, y de querer rodearse de buenos profesionales, pero también de buenas personas. En eso coincidimos los dos. Para ser un gran profesional, primero hay que ser una gran persona.
En aquella época, un amigo común nos juntó, y desde entonces no nos hemos separado. Si a algo me he dedicado yo, únicamente, es a ordenarlo, a organizarlo y a darle........
