Mujer con libro
El mes de abril se ha ido volando y, de repente, ha llegado mayo y aquí está, apenas naciendo. Sin embargo, a mí me gusta más el mes de abril aunque ya sea pasado, porque es que, en abril, pasan muchas cosas. A veces, llueve mucho, por eso de cumplir con el refrán, otras veces, se pone el tiempo calimoso y parece que el verano haya llegado antes de tiempo. En ocasiones, hay días libres y la gente aprovecha para disfrutar de la Semana Santa y del descanso. También hay cosas que pasan siempre, como la Feria de Sevilla, las alergias, mi cumpleaños y la fiesta de los libros. El 23 de abril todo el mundo lee. Las plazas se llenan de tantos libros como lectoras. Hay niñas, chicas, mujeres, muchachas, señoras. Hay lectoras. Hay ferias, firmas, lecturas. Y lectoras. Todo ello en un ambiente festivo acompañado de recitales, encuentros, flores y música.
Que el día del libro se convierta en un evento festivo es una buena noticia, porque abre este espacio literario a la ciudadanía, lo acerca al libro y a todo lo que de él se desprende, que es misterio, protesta, curiosidad, interés, saber, deseo, sorpresa y un ramillete de emociones que, sin duda, son el leitmotiv que nos impulsan a la lectura. Digo yo que para todo eso........
