Jediondo
Hay una leyenda, que no sé si es urbana o interurbana, como las guaguas, que asegura que los franceses no son muy dados al agua. A ducharse, digo. Claro, que nunca se debe generalizar, pero una escritora española, Begoña Imaz, sostiene que Luis XIV, aficionado a los perfumes y a las guerras, sólo se bañó tres veces en su vida. Supongo que cuando lo restregó la partera y dos más. Y este rey francés,........
