Aquel vuelo
Volábamos entre Belfast y Edimburgo, en los ochenta, a bordo de un Vickers Viscount turbohélice británico, cuya fabricación comenzó en 1953. Se desató una terrible tormenta en la ruta. Habíamos salido de Belfast, una ciudad asediada por el terrorismo del IRA. Los responsables de nuestro hotel habían colocado sacos de arena en las puertas, para proteger a sus huéspedes de posibles atentados. Y bloques de hormigón, para impedir el acercamiento de coches bomba. No fueron días........
