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El magisterio de Fidel en la política exterior de la Revolución Cubana

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11.08.2026

Foro: Fidel y la política exterior de la Revolución Cubana (Ministerio de Relaciones Exteriores). Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Intervención del viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío en el foro: Fidel y la política exterior

“El magisterio de Fidel en la política exterior de la Revolución Cubana”

Fidel, como aprendimos a llamar al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz desde que nacimos, no escribió libro de texto alguno o material didáctico sobre política exterior.

Su magisterio, como en casi todas las innumerables actividades en las que se involucró, se desarrolló en el fragor de la lucha cotidiana al frente de un país en Revolución, de un pueblo que alcanzaba con el triunfo revolucionario, por primera vez, la verdadera independencia.

En esta presentación, no hay la pretensión de adelantar una tesis sobe el pensamiento de Fidel respecto a las relaciones internacionales. Será un intento, mediante la singularización de ciertos episodios o asuntos trascendentales de la política exterior de Cuba, de mostrar enseñanzas cardinales de su pensamiento que han orientado y orientan con meridiana claridad la actuación de nuestro país en el escenario internacional.

En su memorable carta de despedida a Fidel, el Che Guevara expresa:

"...sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe. "Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días..."

Uno puede preguntarse a qué específicamente se refería el Guerrillero Heroico al singularizar ese momento particular para resaltar las incuestionables cualidades de Fidel como revolucionario, líder y estadista, alguien bajo cuya conducción el propio Che había estado luchando desde que se conocieron en Ciudad México y junto al cual había experimentado toda clase de peligros, desafíos, reveses y victorias. Sin embargo, él resalta ese episodio específico.

Se comprende lógicamente el significado de aquella crisis que comúnmente llamamos Crisis de Octubre, el peligro de conflagración nuclear, la firmeza valiente y decidida con que la dirección de la Revolución asumió junto al pueblo aquella amenaza.

Se conoce, además, el desenlace y cómo se llegó a él sin tomar en cuenta, debida y justamente, las consideraciones de Cuba, que era el país bajo amenaza y bajo agresión, desde antes de que la crisis se desatara.

Pero siguiendo la lógica del Che, conviene resaltar aspectos de las contradicciones políticas y diplomáticas del suceso que permiten valorar la estatura revolucionaria, patriótica, intelectual y como estadista del entonces muy joven líder de la Revolución cubana, y podrían explicar la especial admiración planteada en la carta por el Comandante Guevara.

Sin pretender repasar lo ocurrido, recordemos que, habiendo llegado al momento de mayor peligro durante la crisis, se concilió un acuerdo entre la URSS y EEUU, en el que Cuba no participó y según el cual se retirarían de Cuba los cohetes soviéticos, más otros compromisos. Ese acuerdo entrañaba, además, la inspección de tal retirada.

Con ese motivo, viajó a Cuba el entonces Secretario General de la ONU, U Thant, con el fin de ayudar a la implementación de lo acordado entre las dos superpotencias con el aval de Naciones Unidas.

El Secretario General arribó el 30 de octubre de 1962 y, esa misma tarde, tuvo su primera reunión con el gobierno cubano.

La esencia del planteamiento de U Thant fue que, por mandato del Consejo de Seguridad y la recomendación del Movimiento de Países No Alineados de que él tomara la iniciativa de contribuir a encontrar una solución pacífica, él venía a explorar la posición del gobierno cubano.

Manifestó que EEUU deseaba montar un dispositivo con la ONU que le asegurase que en un período de tres semanas no entrarían ni quedarían armamentos en Cuba, que los soviéticos estaban de acuerdo, y que esta verificación fuera con una inspección de la Cruz Roja, agencia que estaba conforme en hacerlo en alta mar y en los puertos de desembarque de Cuba, si el gobierno cubano estaba de acuerdo. Agregó que, si se aceptaba esa inspección de la ONU, EEUU levantaría el bloqueo naval. El Secretario General se pronunció así con una lógica que podría parecer elemental.

Fidel pidió aclaración sobre las fórmulas de inspección, a lo que el Secretario General respondió que serían una en tierra y otra en un avión que sobrevolaría Cuba. Agregó que EEUU quería asegurarse de que los proyectiles se estaban desmantelando y serían devueltos a la URSS.

Voy a citar textualmente segmentos del intercambio que se produjo en esa reunión para que se entienda la lógica del Comandante en Jefe, que es una de las lógicas que han quedado sólidamente afincadas en la política exterior de la

Revolución y la reconocerá todo el que ha interactuado con Cuba a lo largo de los años.

Dice Fidel: "¿Qué derecho tiene EEUU para pedir esto? Quiero decir, si ¿eso se basa en un derecho real, o si es una exigencia por la fuerza, o es una posición de fuerza?"

U Thant responde: "Este es mi punto de vista; no es un derecho. Una........

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