Es el momento de actuar para descarbonizar el transporte por carretera
Hace ya años que, en descarbonización del sector de automoción, la Unión Europea camina como el emperador del cuento de Andersen, que iba desnudo pensando que vestía un lujoso traje. Y, al igual que en el cuento, ha sido un espectador el que ha puesto el dedo en la llaga, al gritar “¡pero si va desnudo!”. Con la diferencia de que, en este caso, no ha sido un niño el que grita, sino todo un expresidente del Banco Central Europeo o del gobierno de Italia, Mario Draghi. No es el único grito, pero sí el primero que no podía ignorarse con displicencia.
Criticar la desnudez en modo alguno es negar la dirección ni la ambición de Europa. Al contrario, lo que Draghi denuncia es que la Unión Europea tiene correctas ambiciones, pero escasas concreciones. Un macroeconomista como él lo ve claro: un cambio estructural de una sociedad, incluso de un solo sector, no se consigue si los objetivos ambiciosos no se acompañan con medidas eficaces, recursos amplios, acción continua y coordinada, y tiempo suficiente. Y lo que propone son medidas para mejorar, no para abandonar: de hecho, no hay más profundo defensor de la descarbonización de Europa, y de la industria de automoción europea, que Draghi.
En pocos ámbitos esta necesidad de impulso es más evidente que el transporte de mercancías por carretera, esto es, los vehículos pesados........
