La técnica del avestruz no es la solución para el sistema de tasación hipotecaria
Desde que el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea de 1985 estableció la prohibición de acuerdos entre empresas que restringieran el juego de la competencia, sucesivas directivas (Bolkenstein 2006) y transposiciones (Ley Ómnibus 2009) han conducido a la eliminación de cualquier tipo de orientación relativa a las tarifas de honorarios que hasta entonces marcaban los colegios profesionales.
Lo que pretendía ser una liberalización del mercado que protegiese al cliente final ha conducido, por un lado, a la más fiera competencia –que en muchos casos pudiera reputarse de desleal– entre profesionales y, por otro, a la aparición de empresas intermediarias uberizadoras que generan una distorsión del sistema mediante el abuso del contrato mercantil como medio para huir del derecho laboral, algo que en la actualidad es insostenible para el ejercicio de la profesión.
El colectivo de tasadores hipotecarios, que son los profesionales titulados que, como colaboradores externos, realizan los informes de tasación para las 31 sociedades de tasación homologadas por el Banco de España dentro del sistema hipotecario regulado, ha dicho basta a la situación de precariedad en la que se encuentran. Una situación que, junto a la inaceptable presión con los plazos de realización........
