Otro éxito del liberalismo
Otro éxito del liberalismo
El antiliberalismo de Viktor Orbán era una farsa cuya única víctima era la gente común, con la excepción de los que se aprovechaban del régimen
Escucha el artículo. 7 min
Escucha el artículo. 7 min
Más artículos del autor
El espectacular fracaso de Viktor Orbán en Hungría traspasa con creces las fronteras de su país. Orbán se había convertido en el icono de una nueva derecha que se definía, paradójicamente, como antiliberal, nacionalista, cristiana y xenófoba. Durante dieciséis años, Orbán había logrado controlar todas ... las palancas del poder –la economía, la justicia y los medios de comunicación– de su país, destruyendo de forma sistemática todo lo que pudiera oponerse a su autoridad absoluta. Había encubierto su propia corrupción, la de su familia, su demagogia, su odio hacia Europa, su amistad con Putin, su rechazo a la inmigración (cuando nadie emigra a Hungría) su supuesto cristianismo, una pizca de antisemitismo para condimentarlo todo, en una jerga ideológica para la que había acuñado el concepto de 'iliberalismo'. Esta ideología de pacotilla, máscara de la cleptocracia, había reunido en torno a la Hungría de Orbán numerosos movimientos extremistas de la misma calaña que veían o intuían en la pequeña Hungría el ejército de vanguardia de una negación de la democracia liberal, de una subyugación de la economía de mercado en nombre de un patriotismo equivocado.
El Gobierno de Orbán financiaba medios de comunicación y manifestaciones iliberales en el exterior. Los aspirantes al poder de toda Europa y de Estados Unidos acudieron a brindarle su apoyo, y hasta el último momento, Orbán pudo creer que su amistad de conveniencia con Donald Trump volvería a inclinar la balanza a........
