Las cuentas finales
Luego de las pasadas votaciones legislativas, es importante iniciar el proceso de seguimiento ciudadano a quienes resultaron elegidos y a la forma en que hicieron posible su campaña. Uno de los aspectos más relevantes para ese control democrático es, sin duda, el seguimiento a la financiación de sus campañas políticas.
De acuerdo con la plataforma “Cuentas Claras”, en términos generales, los datos muestran un panorama que invita a la reflexión. Para el día de las elecciones, de los 80 candidatos inscritos a la Cámara de Representantes por Santander, solo el 49% había realizado un reporte completo de ingresos y gastos. Es decir, más de la mitad de los candidatos (el 51%) no había cumplido plenamente con esta obligación legal. En total, los candidatos reportaron ingresos por 4.339 millones de pesos y gastos por 3.401 millones.
Es importante recordar que el deber de las campañas es reportar dentro de los 8 días siguientes a la generación de cada movimiento financiero y los reportes consolidados definitivos de ingresos y gastos tienen como fecha máxima de publicación, dos meses siguientes a la elección, por lo que aún existe margen para que la información se complete y se actualice. No obstante, el hecho de que una proporción tan alta de candidatos no haya reportado oportunamente, evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de la transparencia en las campañas.
De los candidatos electos por Santander, Diego Fran Ariza, del partido de la U, fue quien reportó las cifras más altas, con ingresos por 835 millones de pesos y gastos por 792 millones. Le sigue Guillermo Blanco, del Partido Conservador, reportando 370 millones de ingresos y 367 millones de gastos. Por otro lado, Camilo Torres, del Pacto Histórico, reportó ingresos por 116 millones pero no registró información sobre sus gastos de campaña.
En cuanto a las fuentes de financiación, la más utilizada fue el código 102, correspondiente a aportes de particulares, seguido por el código 101, relacionado con aportes propios, de cónyuges o familiares. Del lado de los gastos, la mayor proporción se registró en el código 208, correspondiente a propaganda electoral, que concentró el 65% de los gastos reportados.
Finalmente, hay un dato que merece una reflexión adicional desde la perspectiva de género. De los 80 candidatos inicialmente inscritos, el 42% eran mujeres, es decir, 34 candidatas, y ninguna resultó elegida. Todos los representantes a la Cámara por Santander son hombres, lo cual invita a la reflexión sobre la cultura electoral y los retos que enfrentan las mujeres para acceder a espacios de representación política en el departamento.
Los nuevos Representantes del departamento, tienen ahora la responsabilidad de rendir cuentas de manera permanente a los ciudadanos, no solo sobre la financiación de sus campañas, sino también sobre su gestión legislativa y las decisiones que toman en el Congreso.
