Independencia grita
Hace unos días tuve que capotear el feroz ataque digital de hordas bodegueras de la izquierda recalcitrante. A la turba se sumó el nuevo jefe de la oposición, Iván Cepeda, quien le puso un corazoncito a la publicación que desató la rabieta en mi contra, lo que disparó su alcance. Incluso RTVC que, alguna vez, fue de todos los colombianos.
La publicación a la que aludo es el video berrinchoso de una joven senadora del pacto histórico, en el que, apelando a la fantasía machista de que las mujeres nos entregamos a los hombres, me acusa de habérmele ofrecido al “matagatos”, refiriéndose, con infantilidad, al nuevo presidente. También me señala de entregarle al futuro mandatario la causa animalista en bandeja de plata, como si una causa se cediera o se endosara. Ingenuo y pueril de su parte. Por supuesto, de inmediato se activó la caterva. Me llamaron vendida, traidora, impostora, y hasta lagarta, perra y zorra. Obviamente, gentes que ignoran el profundo amor y respeto que profeso por tan venerables hembras. Un........
