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Marx y el marxismo y un gesto de Uribe

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21.03.2025

Cuando un payaso llega a palacio, el payaso no se transforma en rey… es el palacio el que se transforma en un circo. PROVERBIO TURCO

La ignorancia aún no ha ayudado a nadie. KARL MARX

Un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre. FRIEDRICH ENGELS

Hace 142 años moría Karl Marx, de lejos el mayor pensador de la Historia de la Humanidad. Y, ¿por qué? Por tres razones fundamentales e indisociables: 1. Rompió con la tradición metafísica occidental, por partir del principio de que las categorías (del pensamiento, de la praxis, del arte) son formas y determinaciones de la existencia real, constituida históricamente. 2. La sociedad humana es trabajo común acumulado. 3. La lucha de clases es el motor de la Historia. Con respecto al punto 1, afirmar que las categorías son formas y determinaciones de la existencia quiere decir, para citar un trozo del libro Contribuciones a la crítica de la economía política, que Marx escribió en 1859, que “no es la conciencia la que determina el ser social, sino que es el ser social el que determina la conciencia humana” (1). Al margen de lo que pensamos, la realidad social es lo que es, así que es preciso partir de él, del ser social, para pensar, teorizar, militar, producir arte, vivir. En este sentido, la ontología del ser social precede a la epistemología y esta no es científica si no formula las categorías como formas y determinaciones de la existencia concreta, históricamente constituida.

Ningún pensador anterior había formulado jamás esta ruptura de la metafísica como lo hizo Marx, y es por esto que el marxismo es la ciencia de las ciencias humanas. Y, ¿por qué el ser social es el que determina la conciencia? Porque somos seres sociales y porque ser un ser social significa ser un ser de un modo de producción. Este, históricamente hablando, se divide en: 1. Modo de producción de las comunidades del comunismo primitivo. 2. Modo de producción esclavista. 3. Modo de producción feudal. 4. Modo de producción capitalista. 5. Modo de producción del capitalismo imperialista. A estos cinco modos de producción, podría agregarse un sexto modo, de acuerdo con Yanis Varoufakis: el modo de producción tecno- feudalista (El sigiloso sucesor del capitalismo, como dice el subtítulo de su libro) (2), a cuya cabeza estarían el Pato Donald Hitler Trump y sus cuatro paladines de la muerte a través de la IA, de una mal encaminada IA: Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Sundar Pichai.

Al margen, pues, de lo que pensamos, los modos de producción preceden y determinan la conciencia humana. Si la teoría, cualquiera que sea, no estuviera en interacción objetiva con el modo de producción de su época, no pasaría de una mistificación teórica. Respecto al punto 2, es posible decir que, al ser trabajo social acumulado, la sociedad humana es producción común. Nada justifica que una minoría se apropie del trabajo común: nada, en absoluto. En este sentido, Marx, al romper con la metafísica, rompió con la ética idealista e inauguró otro sistema de referencia ético, esto es: la ética del trabajo común, que precede y determina el reparto de los bienes producidos por la sociedad. Todo es, pues, de todo el mundo. Esta es la ética marxista: una ética objetiva, porque es objetivo el hecho de que todo lo que las sociedades producen es producido por el conjunto de la sociedad. Esto es: nadie acumula riqueza en Marte. Salvo, claro, el que pretenda ir a vivir a Marte: Elon Musk, para no tener que ver a nadie, ese es el lema de un misántropo total. Así que, en la Tierra, todo es nuestro.

Por último, sobre el punto 3, es posible objetivarlo como la referencia de acción ética, porque no basta decir que la ética no idealista es aquella que está comprometida con la objetividad socio-histórica de que el trabajo común es el que produce todo. Esta ética es fundamental, pero tiene un obstáculo: los modos de producción (con excepción del de las comunidades del comunismo primitivo) esclavista, feudal, capitalista, capitalista imperialista y tecno-feudalista (‘y no hipercapitalista ni capitalista de plataformas’, según Varoufakis) (3), excluyen el trabajo de reparto de los bienes producidos por el trabajo común. Mucho más, en el caso del tecno-feudalismo, que es el imperio de los monopolios, por unos pocos (menos del 0,1% de la población mundial), en detrimento del resto de la Humanidad. Esta exclusión es inadmisible y sólo se resuelve con la lucha de clases, que se define así: los trabajadores excluidos deben unirse, para tomar para sí lo que desde siempre es suyo: la sociedad, los medios de producción, la historia humana. De ahí se infiere,........

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