menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

De la doctrina Spykman al corolario Donroe

16 0
04.10.2026

Brasil es el primero de los tres eslabones que le quedan a Donald Trump para establecer un dominio prácticamente total sobre América Latina. Y ahí ha puesto toda la carne en el asador.

En 1942, el teórico geopolítico estadounidense Nicholas Spykman ubicó a México dentro del «Mediterráneo americano», junto con Centroamérica, Colombia, Venezuela y el cinturón de islas del Caribe, Cuba incluida (el linde entre Norte y Sudamérica no estaba en Panamá, sino en el sur de Colombia y Venezuela). Para su antecesor, Alfred Mahan, renovador de la visión expansionista del destino manifiesto, esa región era «vital» para Estados Unidos y debía permanecer bajo su exclusiva e indisputada tutoría. «Eso implica para México, Colombia y Venezuela una situación de absoluta dependencia con respecto a Estados Unidos, de libertad meramente nominal», añadió Spykman entonces.

En 1973, a raíz de la guerra de Yom Kipur entre Israel y varios Estados árabes, los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo decretaron un boicot petrolero a Estados Unidos por su apoyo al régimen israelí durante el conflicto. Washington descubrió entonces su dependencia de los hidrocarburos, volteó hacia el subcontinente y comenzó a diseñar planes para garantizar el suministro de dos de sus abastecedores tradicionales junto con Arabia Saudita: México y Venezuela.

Tras la implosión de la Unión Soviética, en 1989, seguida de la invasión de Estados Unidos a Panamá y del paquete de reformas estructurales orientadas al libre mercado del Consenso de Washington ese mismo año, el inestable equilibrio por la existencia de dos sistemas económicos antagónicos en la forma no dio paso a una pretendida hegemonía económica de Washington. Por el contrario, instaló una multipolaridad difusa manifestada en la competencia entre tres grandes bloques: el Asia-Pacífico, con Japón, los llamados tigres asiáticos y China como incipiente nuevo actor emergente; la Comunidad Europea, con Alemania y Francia como motores, y el conformado por Canadá, Estados Unidos y México en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), de 1994.

Doce años después, el atentado terrorista contra las emblemáticas torres gemelas del World Trade Center de Nueva York (el 11 de setiembre de 2001) marcaría un punto de inflexión: en nombre de la seguridad nacional, el presidente George Bush Jr. lanzaría la llamada guerra global contra el terrorismo,........

© Rebelión