Italia, no; Curaçao, sí
El Mundial de fútbol pasará de 32 a 48 selecciones, pero no estará Italia y sí Curaçao. De las 16 selecciones más que irán a EE.UU., México y Canadá solo habrá tres más europeas. En la Copa del Mundo estará la selección más pequeña que disputará una fase final en la historia como Curaçao, con 97.000 habitantes, prácticamente los mismos que Cornellà. Y, en cambio, Italia con alrededor de 59 millones de personas se quedará otra vez a las puertas de entrar. Si los azurri logran clasificarse para el Mundial de España, Marruecos y Portugal en 2030 habrán pasado 16 años en los que los apasionados tifosi no han contemplado a la selección en la fase final de una Copa del Mundo de fútbol. Pueden ver como un chaval de apenas 19 años se encarama en el liderato de la Formula Uno, como Kimi Antonelli con Mercedes en un deporte en el que Ferrari siempre ha sido una referencia. O que Marco Bezzecchi lidere a los 27 años con Aprillia el Mundial de MotoGP y hasta que uno de los dos mejores tenistas de la actualidad sea italiano como Jannik Sinner o que los deportistas italianos triunfaran en los Juegos de Invierno. Pero que el calcio no esté en un Mundial es una cuestión de Estado.
Así lo entendió el gobierno italiano que a las pocas horas de la eliminación ya habló de reconstrucción del calcio y de cambios al frente de los dirigentes que presiden el fútbol en Italia. Mientras, Curaçao celebró con honores su inclusión en el Mundial. La isla caribeña, antigua Antilla neerlandesa, bebe las fuentes del mejor fútbol holandés. Ha tenido como seleccionadores a Patrick Kluivert, Hiddink o Advocaat en diferentes épocas de la última etapa y la mayoría de jugadores se inspiran en la liga neerlandesa, con lo que el estilo futbolístico ya se sabe cuál es. Lo que han conseguido es una gesta y nadie debería menospreciarlos, pero que entre 48 selecciones no estén ni Italia ni Polonia ni Dinamarca suena raro. Se ha de respetar siempre la meritocracia, pero es posible que el papel de las selecciones europeas en el Mundial debiera ser más amplio que el que actualmente tiene concedido el actual ‘establishment’. Hay un tercio europeo que sabe a poco por potencial. Han pasado de 13 a 16 entre 48.
