No convirtamos a Alejandra Salazar en un recuerdo antes de tiempo
Siempre me ha parecido injusto cómo el deporte trata a las leyendas cuando anuncian su retirada. De repente, todo empieza a convertirse en pasado. Cada torneo parece una despedida, cada pista un homenaje, cada derrota una excusa para hablar del final. Y quizá por eso Alejandra Salazar quiso marcar el tono desde el primer día.
Cuando anunció en MARCA, a mediados de 2025, que esta sería su última temporada, dejó una reflexión muy significativa: no quería que cada torneo se convirtiese en una despedida permanente. No quería vivir rodeada de nostalgia mientras todavía seguía compitiendo. Y tenía razón.
Porque el problema de empezar a despedir demasiado pronto a alguien como Alejandra Salazar es que uno corre el riesgo de olvidar algo fundamental: sigue estando ahí. Y sigue compitiendo. Y sigue jugando una barbaridad al pádel.
Este fin de semana en Buenos Aires volvió a ocurrir. Entre la emoción lógica de verla quizá por última vez en uno de los escenarios más icónicos del pádel mundial, entre las ovaciones y esa sensación........
