Corina Machado con el pueblo venezolano en Madrid y Sánchez con sus verdugos en Barcelona
Corina Machado con el pueblo venezolano en Madrid y Sánchez con sus verdugos en Barcelona
Mientras las víctimas del chavismo aclamaban a María Corina Machado en Madrid, Sánchez se citaba en Barcelona con los socios de Nicolás Maduro.
El acto organizado por la Comunidad de Madrid para recibir a la líder de la oposición al chavismo fue un éxito de masas debido a la participación entusiasta de la diáspora venezolana, que ha hecho de la capital de España su segundo hogar. María Corina Machado llegó a España en el marco de una gira internacional que la ha llevado a reunirse con Emmanuel Macron y Giorgia Meloni, pero ha sido en Madrid, donde la emigración venezolana es más numerosa, donde ha visto refrendada su figura política con un incuestionable apoyo popular.
"Siento que esta tarde comienza nuestro retorno", dijo una emocionada María Corina Machado, celebrando ante sus compatriotas la importancia de este encuentro en Madrid, la ciudad que los venezolanos convirtieron ayer en la capital de la Hispanidad y del mundo libre, como expresó muy acertadamente la presidenta de la Comunidad. Isabel Díaz Ayuso trasladó a Machado y a los venezolanos el apoyo mayoritario de los españoles en su lucha contra el comunismo, antes de hacerle entrega de la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid. También el alcalde de la capital entregó a Machado la Llave de Oro de la Ciudad como símbolo del respeto, admiración y apoyo del pueblo madrileño hacia una persona que se ha jugado la vida en numerosas ocasiones para defender la libertad de todos los venezolanos.
18 Abr. 2026: Cumbre mundial liberticida y antiespañola con Sánchez a la cabeza
17 Abr. 2026: Regularización, confusión e inseguridad masivas
16 Abr. 2026: El golpismo antijudicial del gobierno
15 Abr. 2026: La irresponsable regularización masiva de inmigrantes
Mientras las víctimas del chavismo aclamaban a la mujer que puede devolverles la libertad, Pedro Sánchez actuaba en Barcelona como anfitrión de los socios y valedores de Nicolás Maduro, culpables de amparar un régimen criminal que ha provocado miles de asesinatos y millones de exiliados y represaliados en Venezuela.
Es de agradecer que el conciliábulo de expresidiarios corruptos, exterroristas, lacayos del narco e indigenistas chiflados presidido por Sánchez haya tenido lugar mientras las víctimas de su socio venezolano aclamaban a una mujer que ha puesto en riesgo su vida para devolver la democracia a Venezuela. El efecto simbólico de las dos imágenes, Sánchez con el Grupo de Puebla y los venezolanos con María Corina, es demoledor para España, pero muy apropiado para que el mundo vea gráficamente de qué lado está el Gobierno de uno de los países de más peso en la Unión Europea.
Los participantes en el sarao sanchista de Barcelona tienen poderosas razones para impedir la transición en Venezuela y la llegada consiguiente de un Gobierno que abra las puertas y exponga la verdad de lo que ha estado ocurriendo en el país en las últimas décadas. La presencia inevitable de José Luis Rodríguez Zapatero, el gran blanqueador del chavismo, es coherente con ese estado de agitación de la ultraizquierda americana tras la detención de Nicolás Maduro. Desde esa perspectiva, la cumbre de Barcelona podría ser la última de estas características, si finalmente se reinstaura la democracia en Venezuela y las fichas del dominó chavista comienzan a caer con el estrépito que Sánchez, Zapatero y sus amigos sin duda merecen.
José Luis Rodríguez Zapatero
