menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Beatriz de Moura. In memoriam. Barcelona ciudad

22 0
30.06.2026

Nombre de usuario o dirección de correo

La reciente publicación en la editorial Arpa de un ensayo de título provocador, Madrid df, del arquitecto y urbanista Fernando Caballero, ha generado un encendido debate en Barcelona. Resumido burdamente, el libro plantea la hipótesis de que en un mundo en el que las grandes ciudades cada vez pesan más, España necesita apostar por un hiperdesarrollo de la capital, del que se beneficiaría el conjunto. Sin un Madrid df que compita con Londres, París, Miami o Ciudad de México, España no logrará un espacio propio en el concierto internacional.

Frente a ese relato aparentemente coherente y sin fisuras, la Barcelona posprocés se siente inerme, incapaz de articular un discurso que ponga en valor la importancia de la pluralidad, el equilibrio, las redes descentralizadas, el federalismo y demás contraargumentos a la hegemonía madrileña que no pase por ganar tres ligas en cuatro años tirando de Masía y parches. ¿Qué hacer ante un Madrid en auge, que ata los perros con la proverbial longaniza y acoge con brazos abiertos a gentes y dineros de cualquier procedencia?

Más allá de relatos y contrarrelatos, de spin doctors y genios de la compol, cabe preguntarse si las ciudades tienen estados de ánimo. ¿Se puede hablar de una euforia madrileña actual? ¿De un subidón desbocado de final incierto? ¿De una Barcelona aún resacosa tras un atracón de emociones en los años locos del procés? Si fuera así, quizá sea conveniente repasar momentos recientes en que Barcelona aún se gustaba y podía reclamar una aparente superioridad cultural cuyos dañinos ecos resonaron hasta hace poco.

Quizá por la........

© Letras Libres