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Susan Sontag: escrituras iconoclastas

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05.06.2026

Susan Sontag / Edición de David Rieff

España, 2022, 784 pp.

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El periodista y crítico cultural David Rieff compiló en Obra imprescindible (Literatura Random House, 2022) textos relevantes de su madre, Susan Sontag (1933-2004), provenientes tanto de libros como de publicaciones periódicas, un esfuerzo considerable dada la variedad de temas por los que navegó la escritora. Las ideas de su tiempo y del pasado apasionaron a Sontag tanto como los valores vigentes relativos al género y la política, a lo que se sumó su interés en las expresiones estéticas que han conformado las sociedades occidentales contemporáneas. Los criterios de la selección de Rieff conjugaron la opinión de la autora sobre su propio trabajo y la relevancia de su pensamiento en el presente, además del fin personal del antologador, fundado en la razón y el afecto: la siempre problemática lucha contra el olvido. En palabras del irónico Rieff, “el repudio es la burda prerrogativa de los jóvenes”, afectos a condenar el pasado con suma facilidad. Sontag tiene algo que decirle a la juventud que no sufre, de manera irremediable, de esta singular vocación por la ignorancia, pecado común a tantas generaciones desde el siglo XX. También es capaz de interpelar a un público amplio, conocedor o no de su trabajo intelectual.

De entrada, existen posibles reservas frente a Sontag: el rechazo a la figura del o la intelectual, su reducción a una pensadora para feministas y su fama actual como ícono lésbico. Ciertamente, Sontag constituye el paradigma de la intelectual pública que, durante más de cuatro décadas de producción intelectual, analizó el cine, la fotografía, la literatura, la política, el feminismo, la guerra, la enfermedad y la filosofía; no obstante, nada más lejos de ella que el diletantismo y la frivolidad conceptual. La reserva en cuanto a las ambiciones de la intelectualidad pública y comprometida, guía y faro de la modernidad, no es incompatible con la lectura de la autora de La enfermedad y sus metáforas (1978), libro clave para entender las emociones políticas y personales –el miedo, el asco, la vergüenza– que han suscitado la tuberculosis, el cáncer y el VIH, no por casualidad presentes en el arte, el cine y la literatura. En cuanto a la plausible y adecuada ubicación de Sontag en la genealogía del feminismo, resulta parcial si nubla su atención hacia la complejidad cultural del mundo que le tocó vivir, irreductible a la diferencia entre los géneros. Por último, su vida lésbica está lejos de poseer la contundencia teórica, literaria y activista de figuras como Adrianne Rich (2029-2012) o Silvya Molloy (1938-2022), por lo que no vale la pena su encasillamiento.

Una vez superados estos escollos, nos topamos con una mujer reacia a los sistemas –como su admirado Roland Barthes (1915-1980),........

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