Por ahora, no a la Constituyente
Por ahora, Colombia no necesita una Asamblea Constituyente. No porque la Carta de 1991 sea intocable o perfecta, sino porque las constituciones no pueden convertirse en el vehículo de un proyecto político particular ni en la respuesta a frustraciones coyunturales de gobierno o partido. Las cartas políticas están llamadas a ser el resultado de amplios y profundos acuerdos nacionales, no la imposición de una mayoría circunstancial sobre una parte significativa del país que no comulga con esas ideas. En un contexto de alta polarización, insistir en una Constituyente es una equivocación de fondo, mientras que no haya acuerdos mínimos.
Las constituciones duraderas y legítimas son siempre fruto del consenso. Expresan un mínimo común denominador que permite que quienes........
