Cuán amplia es la imaginación de las administraciones públicas
Museo Semana Santa muestra piedra fachada prueba / J.N. / LZA
"Pobre Yorick. Yo le conocí, Horacio, era un hombre de la más fecunda imaginación", le decía el príncipe Hamlet a su amigo, sujetando con su mano la calavera del antiguo bufón de la corte que acababa de encontrar en el cementerio. Es parte de una de las escenas cumbre de la tragedia Shakespeariana, la del "ser o no ser, esa es la cuestión". De aquella frase me he quedado con lo de la "fecunda imaginación", que es la que ponen habitualmente de manifiesto las administraciones públicas para justificar lo injustificable, para encontrar con prontitud un culpable o un motivo ajeno a la responsabilidad propia, y endiñarle la culpa al primero que pase por allí. Aunque eso sí, sin calavera y sin la trascendencia del soliloquio de Hamlet sobre la vida , el sufrimiento y el miedo a la muerte.
Resulta asombrosa la maña que se dan las administraciones para no hacerse responsables de los incumplimientos que solo a ellas competen. La facilidad de lavarse las manos a la hora de dar la cara por obras no iniciadas o plazos retrasados, o incluso borradas de la memoria, son dignas de ser registradas en el libro de los........
