Diario estival de un chico otoñal
Este accesorio de seguridad muy bien pudiera ser la frontera de Ceuta. / L. O.
SUEÑO. Cuento las horas, los minutos y los segundos esperando ansioso la llegada del otoño. Es tal la ansiedad que duermo con la trenca y la boina puestas soñando con una ráfaga de aire fresco.
NOVEDAD. Siempre se descubre algo nuevo. Nunca había visto niños con barba y alopecias triunfantes.
TIEMPO. Envejecer nos es otra cosa que el preludio del adiós. La naturaleza, siempre sabia, nos prepara para el obligado........
