Extraña compañía
Ceno en casa de un amigo que ha colgado en una de las paredes del salón una gran fotografía del espacio. Las fotografías del espacio están de moda, pero no dicen nada. ¿Por qué entonces las contemplamos con el respeto reservado a lo sagrado? Quizá, se me ocurre, porque no las miramos para ver lo que hay, sino lo que falta. Y lo que falta es todo: aire, ruido, gravedad, conversaciones de ascensor, impuestos, broncas de pareja, olor a café… El espacio exterior produce una impresión religiosa porque parece el negativo absoluto de nuestra experiencia cotidiana. Es el lugar donde no........
