El fin del orden mundial y los carajotes
Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea / efe
A quién se le ocurre decretar el «fin del orden mundial basado en reglas». A Von der Leyen, claro. Como dicen en Cádiz, hay que ser carajote. Es que no se puede ir por la vida alocadamente decretando el fin del orden mundial. Lo decretas y te ponen verde, claro, menudo es el orden mundial para dejarse acabar por nadie. Tú eres un político o un periodista o un ingeniero y vas y decretas el fin del orden mundial actual y a lo que abocas al fin es a........
