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La jubilación… ¿y ahora qué?

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27.06.2026

Celebración del fin de curso de mayores de 55 años en la Universidad. / l.o.

Confieso que no tengo nada claro a qué vine a este mundo o, si lo prefiere, para qué me trajeron. He de reconocer que sigo sin saberlo con suficiente claridad, solo tengo sospechas, creencias o suposiciones e intuiciones adquiridas mediante una razonable conjetura, que me lleva a inferir un objetivo de desarrollo humanista, de mejora y evolución de la especie mediante el incremento sistemático del conocimiento y la aportación y creatividad individual y colectiva. Entiendo, como macro-objetivo, que la mejora de la especie implica conseguir que nuestros hijos nos superen, que la vida fluya caminando hacia el mayor conocimiento, acercándonos a la utópica verdad del universo, buscando la bonhomía y la felicidad del individuo y la sociedad desde un humanismo solidario y comprometido.

Las tecnologías nos desbordan

Es curioso cómo una mayoría de jubilados hemos sido ampliamente superados por el desarrollo tecnológico, por lo digital, dado que fuimos educados y formados en lo analógico. Nuestros hijos y nietos se han fraguado, o se están formando, en contacto con el mundo digital que se abre a otra dimensión en el desarrollo y uso del conocimiento de las tecnologías. Desde pequeños, tal vez en exceso, se familiarizan con su manejo y dominio con pasmosa facilidad y capacidad de aprendizaje y adaptación. La generación de los mayores ha sido atrapada y rebasada por la cuarta revolución industrial, lo que, en muchos casos, nos obliga a recurrir a estos hijos o nietos para superar determinadas situaciones de incompetencia en la usanza y manipulación de las modernas tecnologías.

La cuarta revolución industrial, a la que me he referido en otras ocasiones, está marcada por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas, lo que nos permite vislumbrar hasta qué punto cambiará el mundo que conocemos. El cambio está ocurriendo a gran escala y a toda velocidad. «Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. En su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier cosa que el género humano........

© La Opinión de Málaga