Oviedo despide, en una iglesia a rebosar, a José Luis Alonso Tuñón, el cura "que sabía escuchar" y "llevaba todos los nombres en el corazón"
Oviedo despide entre lágrimas y sudor al cura "que sabía escuchar" y "llevaba todos los nombres en el corazón en una iglesia a rebosar
Cientos de fieles despidieron al sacerdote fallecido de forma inesperada el pasado lunes en un emotivo funeral oficiado por el arzobispo de Oviedo
Decenas de sacerdotes y el Arzobispo junto al féretro durante el funeral. . En el círculo, José Luis Alonso Tuñón en una imagen de archivo. / LNE
La abarrotada iglesia de San Isidoro el Real despidió este miércoles entre lágrimas, abanicos y un profundo sentimiento de gratitud a José Luis Alonso Tuñón, el sacerdote que durante casi tres décadas estuvo al frente de la parroquia ovetense y que, en palabras del arzobispo Jesús Sanz Montes, fue una persona que "sabía escuchar", siempre tuvo "un verbo fácil para acompañar las lágrimas de la gente" y se marcha llevando consigo "todos nuestros nombres". Cientos de fieles llenaron el templo para dar el último adiós a un cura cuya muerte repentina ha dejado huérfana a una comunidad que encontró en él cercanía, consejo y consuelo.
El féretro llegó a las diez de la mañana a San Isidoro, permitiendo que durante más de dos horas los fieles pudieran despedirse del sacerdote antes de la misa funeral. "Pensamos que era lo ideal para quienes no pudieron subir al tanatorio de Los Arenales", explicaban desde la parroquia. Poco a poco, el templo fue llenándose hasta quedar abarrotado. Con más de treinta grados de temperatura en el exterior, el interior de la iglesia se convirtió en un mar de abanicos donde resultaba difícil distinguir dónde acababan las lágrimas y empezaba el sudor.
La iglesia de San Isidoro abarrotada durante el funeral. / Fernando Rodríguez
Delante del altar mayor, colocado directamente sobre una alfombra y cubierto con uno de los emblemas de la parroquia a la que llegó en 1997, reposaba el féretro de quien durante 29........
