Un buen espectador
A medida que salen las encuestas se constata que Iván Cepeda esta muy solido arriba entre los 35 a los 38 puntos porcentuales. El segundo y tercer lugar lo comparten Paloma Valencia y Abelardo de La Espriella. A veces uno está arriba y la otra abajo o a la inversa, pero lo cierto es que, todo indica, que están muy parejos. Así las cosas, los candidatos de la derecha tienen un reto demasiado complejo: Paloma Valencia debe, en dos meses, hacer una cosa contradictoria en términos discursivos, por un lado, debe conquistar la extrema derecha de Abelardo, es decir, radicalizarse y atrapar el voto fanático extremo, y a la vez, debe seguir copando el centro, con discursos más liberales y que contradicen todo lo que piensa la extrema derecha. A su vez, Abelardo debe hacer exactamente lo mismo, es decir, seguir siendo radical, para conservar su voto fanático, mientras, de alguna manera, intenta moverse al centro.
Esta situación va a llevar a que los dos candidatos de las derechas deban comenzar estrategias para atacarse y demoler las estructuras regionales de su competidor. Por su parte, Iván Cepeda debe, solamente, sentarse a ver la trituración de las otras dos campañas. No debe hacer nada más: Ser un buen espectador.
Si bien, las candidaturas de las derechas tienen vasos comunicantes en materia de personas, ideas, liderazgos, lo cierto es que si hay un público o sector social que se contrapone en el modelo de sociedad que lo que se ha denominado centro político. En mundo de las Iglesias Protestantes y la militancia conservadora rural se contrapone demasiado al mundo de la derecha más urbana con agendas internacionales. Tal vez, la unidad radica en su odio y contraposición al presidente Petro y en su agenda de la seguridad. Pero una vez, eso ya no está, las fisuras comienzan a verse de forma fuerte.
Este no seria un gran problema si existiera tiempo. Pero en una carrera presidencial que le quedan 8 semanas de campaña, será muy difícil mostrar algo de coherencia en una estrategia discusiva contradictoria. Seguramente, lo que veremos por parte de Paloma Valencia, será la de anular y silenciar a Juan Daniel Oviedo por, al menos, tres semanas, para intentar copar el espacio radical de derecha de Abelardo, para luego, si la estrategia funciona, sacar al ruedo a Oviedo de nuevo para conquistar el centro. Pero los tiempos son cortos. A Abelardo de La Espriella le toca, algo más o menos similar, donde debe mover en la lógica contraria a la de Paloma en tiempos similares. Una estrategia así puede hacer saltar por los aires muchas de las alianzas a lado y lado que se construyan en los siguientes días.
