La expedición espacial y las guerras en la Tierra
A esta altura de la historia contemporánea resulta imposible no asociar de inmediato la carrera espacial con el expansionismo bélico.
El hecho de que Estados Unidos de Norteamérica reanude los vuelos espaciales tripulados hacia la Luna es un ejemplo palmario de esto.
En efecto, hace desde noviembre de 1972, 56 años que no se realiza una expedición con las características de la llamada Artemis II.
En este caso el contendiente no es la URSS con quien EEUU concretó el memorable acople de las naves Soyuz-Apolo, que posible observar en el museo de la Fundación Smihtsonian de Whasington DC., confirmando el aserto del filósofo Herbert Marcuse del capitalismo como sociedad unidimensional.
Esa sociedad capaz de tener control omnipotente y omnipresente de carácter militar, económico, social y político.
Mientras en las pantallas del mundo se muestra una vez más como una hazaña cientifico-tecnológica de la especie humana este emprendimiento de la nave tripulada que orbitará durante diez días alrededor de la Luna, satélite natural del Planeta Tierra, aquí millones de seres sigue padeciendo la barbarie de las guerras inter imperiales, las hambrunas, la falta de agua potable, de medicamentos.
Los escenarios del escarnio son múltiples y en lo que Guy Debord llamó la sociedad del espectáculo a cada instante el sistema de explotación y dominación va creando sus mecanismos y dispositivos para perpetuarse y neutralizar la insumisión y las revueltas.
Pero la historia no ha terninado como afirmó Fukuyama y ese es nuestro desafío presente y futuro de nuestras luchas dependerá poder construir sociedades diferentes.
Sociedades en la que en las que el despilfarro de las minorías no exista, en las que cada ser goce plenamente de la vida, sin padecer de la perversión capitalista, los horrores de las guerras, la dominación, la opresión, los controles estatales y paraestatales.
Jueves 2 de abril de 2026
* Imagen: Artemis II. Flickr NASA HQ PHOT
