¿Por qué firmamos?
No se trata de una postura unidireccional ni de «complacer» honores. No son tiempos de complacencias los que vivimos ni necesitamos. Estos momentos nos piden desde la razón un solo camino: actuar con la mayor coherencia posible. Firmar por la Patria, un hecho de profundo significado ahora mismo, sobrepasa algún sentir político o una actitud partidista.
¿Es un proceso ideológico? Claro, no tengamos ningún temor a decirlo. Porque la ideología se expresa en tantos matices y formas que, firmar por Cuba, su paz cotidiana y contra las amenazas de guerras, también se vuelve una actitud de incalculables principios humanistas.
Los dardos mediáticos de siempre, esos que intentan agujerear cualquier proceso legítimo que implique al pueblo y su........
