Ha fallecido, no muy cristianamente, la Corte Penal Internacional
Punto importante en la agenda de las reuniones de la presente semana, entre el Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu y el presidente Donald J. Trump: Medidas a tomar para desmantelar la Corte Penal Internacional, CPI, porque la seguridad de ambos países no puede estar a merced “de las decisiones de los corruptos funcionarios del referido ente con sede en La Haya”.
Días antes, apenas, Marco Rubio, canciller de EE. UU., ya había anunciado una cruzada diplomática, para que todos los aliados de Washington, abandonen el mencionado ente multilateral a causa de haber interferido en la seguridad estadounidense.
Para Freud: “Las casualidades no existen y las que calificamos como tales, surgen de las fuentes más profundas de nuestras propias circunstancias”. Pero ¡Oh, casualidad! Después de las amenazas contra la CPI, el fementido gobierno de la “transición democrática” (¿?) de Venezuela, obsequioso, servil, sumiso, zalamero, con el otrora vituperado “Imperio” fue el primero en apresurarse a hacerle coro. Aunque de manera torpe y por los motivos más innobles: Zafarse del Tratado de Roma que........
