Gibraltar
Operarios trabajan en la retirada de la verja de Gibraltar / Europa Press
Gibraltar fue conquistada en el verano de 1704 por una fuerza naval angloholandesa que sostenía las pretensiones al trono de España del archiduque Carlos de Habsburgo. Su población debió abandonar la plaza. En 1713 Felipe V hubo de consentir su cesión a perpetuidad a la Corona británica. Así se dispuso en el artículo X del tratado de Utrecht que, no obstante, reconocía a España un derecho de retracto «si en algún tiempo a la Corona de la Gran Bretaña le pareciere conveniente dar(la), vender(la), o enajenar(la) de cualquier modo».
A lo largo del siglo XVIII fueron numerosas las iniciativas para recuperar Gibraltar mediante su compra, su canje (incluso por Ceuta), o recurriendo a la fuerza. Todo fue inútil. Ya en el siglo XIX Gran Bretaña se expandió sobre las aguas de la bahía de Algeciras y sobre el istmo arenoso que unía la fortaleza de Gibraltar a la península. En 1908 Gran Bretaña erigió una verja para consolidar la apropiación y en 1938, en plena guerra civil en España, construyó sobre el istmo un aeródromo que penetra más de medio kilómetro en la Bahía.
Calificada como «colonia de la Corona» desde 1830, Gibraltar quedó incluida por Naciones Unidas en la lista de territorios pendientes de descolonización. España trató de impedir que la población gibraltareña, importada por la potencia colonial, fuera reconocida como titular de un derecho de libre determinación. Tuvo éxito. Las resoluciones de la Asamblea General, a partir de 1965, instaron a una negociación hispano-británica para poner fin a la situación colonial mediante la retrocesión del territorio a España, teniendo en cuenta los........
