Cuarenta años y siete lecciones
La mañana del 14 de marzo de 1986 me levanté muy temprano a esperar el periódico, con una ansiedad difícil de contener. Y no era para menos. Ese día iba a salir publicada en un medio nacional mi primera caricatura política. Después de unos minutos que se me hicieron eternos, sentí el roce del papel al pasar por debajo de la puerta y en dos brincos llegué a la entrada. Recogí La República y me fui derecho a la página editorial (la 4A). Respiré hondo. Y sí: ahí estaba la caricatura.
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Ese viernes, a mis 22 años, empezó esta travesía por los medios.
Al repasar estas cuatro décadas y preguntarme cómo ocurrió todo, puedo decir –con gratitud y satisfacción– que descubrí siete lecciones personales y profesionales:
Primera: Tomar la iniciativa. Aun sin un plan concreto y con mi sueño de ser caricaturista perdido en una nebulosa, me eché al agua. Tuve que dominar el miedo y los complejos para presentarme en La República, impulsado por una........
