Cien años de inconformidad
La vida de Lucy Nieto de Samper parecía escrita con la precisión de una buena columna, a punta de argumentación, sobriedad y agudeza. La suya fue una existencia sin estridencias, pero con una coherencia poco común.
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Aunque murió a los 102 años, después de una vida plena, si algo la definió hasta el final no fue la longevidad sino la inconformidad, esa decisión de no acomodarse, de no suavizar el juicio con los años, de no volverse diplomática por desgaste. Al contrario, se mantuvo siempre firme, siempre franca.
En un país donde a las mujeres se les asignaba el papel de lectoras y espectadoras, Lucy decidió ser autora y protagonista. Aunque en 1952 ingresó al mundo del periodismo escribiendo notas femeninas y sociales en la revista Cromos, pronto se rebeló contra la frivolidad para dedicarse a los asuntos que realmente le interesaban: la política, el poder, las tensiones del país, incluso en tiempos poco propicios para disentir, como la dictadura de........
