‘Pero usted me entendió’...
Antes de que lean este artículo, quiero invitar a los lectores a que respondan honestamente esta pregunta: ¿cuántos de los libros que han comprado tienen aún sin leer? Cuentan que Umberto Eco —que llegó a tener una biblioteca de 50.000 volúmenes— no le veía a eso ningún problema. Al contrario, defendía la idea de que los libros son como una despensa de medicinas: no se compran para tomárselas todas de una vez, sino para tener la opción correcta en el momento preciso. Lo que importa no es haber leído todos y cada uno de los libros, sino saber que van a estar ahí cuando uno los necesite. Muy tranquilizador, claro, aunque hay que admitir que algunos de esos remedios llevan años vencidos en los estantes.
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De hecho, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, que acaba de empezar, esa teoría se comprueba a cada paso: ríos de personas recorriendo estands, cargando bolsas, comprando libros con la mejor de las intenciones. Y aunque algunos serán leídos, quizás la........
