‘Aunque yo lo haya vivido, no lo voy a replicar’
En Colombia, la noble misión de formar a quienes asumirán la responsabilidad de curarnos se enfrenta hoy a una crisis silenciosa que no admite más espera ni diagnósticos superficiales: el deterioro crítico y preocupante de la salud mental de nuestros estudiantes, profesores y profesionales de medicina.
No se trata de una percepción subjetiva, sino de una realidad respaldada por cifras que estremecen el ecosistema académico. Investigaciones recientes en el país señalan que un tercio de los estudiantes de medicina y de los residentes presentan síntomas de depresión. La Academia Nacional de Medicina citó un estudio de 2018 que indica que el 70 % de los residentes sufren del síndrome de desgaste profesional (‘burnout’) en nivel alto o medio. Por su parte, la Asociación Colombiana de Cirugía, en su ‘Estudio del perfilamiento médico, salud mental, reforma y posicionamiento’, de 2025, señala que el 15 % de los residentes reportaron pensamientos suicidas.
La situación es en verdad........
