El Gobierno prioriza el decreto de vivienda tras el descontento generalizado con el desahucio de Maricarmen y la complejidad del mercado
El trágico desahucio de Maricarmen, una anciana de 87 años con movilidad reducida en pleno centro de Madrid, abrió este miércoles una brecha difícil de cerrar a nivel político, situando el foco en la gestión en materia de vivienda del Gobierno central, especialmente, en el real decreto de vivienda aún en stand by y sobre el que ahora apremia la celeridad por sacarlo adelante.
Pese a que el relato que sostienen desde Moncloa es que no habrá ruptura, las tensiones están a flor de piel. Más aún cuando el Congreso de los Diputados tumbó la pasada semana, debido a la abstención del PSOE, la iniciativa de Sumar de prohibir la venta de pisos a fondos buitre que podría haber evitado la situación de Maricarmen. Un escenario que ahora se quiere revertir a futuro llevando de nuevo el real decreto de vivienda al Parlamento.
El socio minoritario de la coalición, Sumar, además de otras voces de la izquierda alternativa han venido apretando en las últimas horas al ala socialista exigiendo eficacia, propuestas claras y medidas que se lleven a término, porque la crisis de la vivienda no puede esperar más.
Moncloa promete respuestas, pero pide apoyos parlamentarios
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde la rueda de prensa que concedió este miércoles desde la Asamblea General de la ONU en Nueva York (Estados Unidos), coincidiendo con la dramática situación de Maricarmen en Madrid, la calificó como “una tragedia social”, al tiempo que prometió que el Ejecutivo dará respuesta para evitar otro episodio de este calibre y, a la par, responsabilizó de........
