El respeto profundo por el ser humano
Transcurridos aproximadamente los primeros diez (10) días de las elecciones para el Congreso de la República y la consulta en las fuerzas democráticas para ocupar la Casa de Nariño, es decir, la Presidencia de la República de Colombia, a prima facie se sabe cómo quedó el mapa político legislativo y el poder con que cuenta cada partido. La modificación a su composición es posible que no llegue al tres por ciento (3 %) por vía judicial.
El ejercicio democrático no fue diferente esta vez; el atentado a la democracia cada vez es más institucional, donde autoridades de todo orden hacen del erario una bolsa de empleo. La estabilidad de los servidores públicos queda en vilo, puesto que los manuales de función y requisitos están siendo reducidos a su mínima expresión de exigencia; los competitivos quedan rezagados por carencia de respaldo político (estudiar no paga). La manipulación de la calificación de desempeño laboral hace que los mejores puedan ser removidos y reemplazados por los de la tolda o lisonjeros. La contratación administrativa, diluida a la complacencia con una normatividad laxa, al estilo de sastre aprendiz, es aberrante; y como si fuese poco, jugando con las necesidades básicas de los asentamientos........
