Peor que un virus
Cuando una enfermedad real como el hantavirus se convierte en munición política, el contagio más peligroso ya no es el biológico sino el cívico
Los virus se propagan por contacto. Las mentiras, por interés. Y cuando una enfermedad real se convierte en munición política, el contagio más peligroso ya no es el biológico sino el cívico.
El episodio del hantavirus en el crucero Hondius comenzó con desconcierto, siguió con indignación hiperventilada cuando se conoció el destino español para desembarcar a los pasajeros, y con tendencia al silencio, el día de ayer, cuando la operación se desarrollaba con normalidad. Durante las primeras horas circularon versiones contradictorias, dudas sobre el traslado de los pasajeros y un alivio improvisado cuando se confirmó que los afectados pasarían brevemente por Canarias. El «a Canarias no vienen» sonó casi como una consigna de tranquilidad. Pero ese reflejo inicial pronto derivó en algo más preocupante y habitual en las últimas crisis, grandes o pequeñas, la utilización política del miedo.
El presidente canario, Fernando........
