Tres mujeres, tres historias, un terremoto
Cumplido un mes del terremoto que sacudió el suroccidente del país, las cifras permiten dimensionar la magnitud de la tragedia: 331 personas fallecieron, 4500 resultaron heridas y 111 continúan desaparecidas. Pero el balance debe ir más allá de los números. Porque los damnificados necesitan soluciones reales, permanentes y asequibles: soluciones que trasciendan las excusas a las que nos tienen acostumbrados ciertos mandatarios locales y departamentales.
Eso exige repasar historias para asimilar mejor lo sucedido.
Y quiero detenerme en tres mujeres. Tres vivencias distintas que representan, a mi parecer, tres formas de enfrentar una tragedia: sobrevivir, responder y solidarizarse.
La primera es Ana María Saavedra, la joven caleña que milagrosamente sobrevivió al colapso del edificio donde vivía con sus padres y sus dos hermanas trillizas.........
