Responsabilidad penal adolescente: la ilusión del castigo
El debate legislativo que viene debería tener estos datos, pero no para elegir ganador: para admitir que ambos caminos tienen problemas: el punitivismo cuesta más y fracasa más. El preventivo es incierto y requiere coordinación que hoy no existe.
Criminalizamos a un niño que fue abandonado a los 10 años, que dormía en la calle a los 12, que consumía drogas para no sentir a los 14. Lo encerramos esperando que salga “arreglado”. Eso es lo que hemos normalizado en los tribunales de justicia. Y luego nos preguntamos por qué reincide. La pregunta correcta es: ¿Por qué esperamos que una prisión haga lo que la sociedad se negó a hacer cuando tenía una oportunidad real?
La Defensoría de la Niñez acaba de publicar datos que confirman esa contradicción. No porque el análisis requiera cifras. Sino porque las cifras cierran lo que la lógica ya había abierto: estamos castigando síntomas mientras ignoramos enfermedades.
En los últimos años, las tasas de ingreso de adolescentes al sistema de justicia se han retomado a niveles similares a 2016. No es un máximo histórico, ni una explosión reciente. Hay un problema, pero no el que la política intenta resolver.
El 10% de los adolescentes concentra el 28% de las detenciones. Si la reincidencia está concentrada en tan pocos casos, ¿tiene sentido endurecer penas para todos? Las medidas que circulan en el Congreso —aumentar gravedad de sanciones, bajar la edad de imputabilidad a 12 años, expandir régimen cerrado—responden como si el problema fuera disperso, como si más castigo detuviera conducta. La investigación internacional lo refuta desde hace dos décadas.
La privación de libertad tiene la mayor reincidencia: 53% en centros de régimen cerrado frente a 27% en programas de libertad electrónica. Cuando se suma internación provisoria —decisión de medida cautelar en encierro— el efecto se agrava.
Datos de Sename muestran que en delitos graves los adolescentes con internación provisoria reingresan al sistema 0,6 veces en promedio. Los que no pasaron por encierro........
