Economistas, aves de mal agüero
Analistas de los asuntos del vil metal y economistas, casi todos, podrían ser, sin temor a equívocos, las verdaderas aves de mal agüero. Es muy raro, pero muy raro, que una decisión del gobierno sea de buen recibo. Y no solo en este cuatrienio. Es normal que a ellos nada les plazca y, por supuesto, nada dé resultados positivos en el futuro.
Son las casandras, esas que predicen solo lo malo cada que abren la boca. Es difícil creer en sus pronósticos porque, bien que mal, ahí vamos. Pero hay algo en común entre esos señores, la mayoría ha sido ministro de Hacienda y no la han sacado de la epidemia que mayormente la afecta: la pobreza. La informalidad no puede contarse como éxito de ningún gobierno,........
