¿Y de cuándo acá?
Tres palabras que parecen simples, pero que en realidad cargan el peso de la costumbre más humana: creer que tenemos derecho a cuestionar la evolución de los demás.
Una frase que se lanza con ligereza, como si las personas estuvieran obligadas a permanecer iguales, a no cambiar, a no reinventarse. Se escucha con frecuencia cuando alguien decide redirigir su vida, estudiar otra carrera, sanar una herida, acercarse a Dios, emprender un nuevo proyecto o simplemente vivir diferente. Si algo enseña la vida, a veces con la fuerza de las pruebas, otras con la gratitud del aprendizaje, es que siempre tendremos la oportunidad de decidir qué hacer con cada experiencia y en quién convertirnos en este........
