¿Un dulce envenenado?
En Colombia tenemos un dicho sabio sobre propuestas que deslumbran, pero que esconden una trampa: “son un dulce envenenado”. Así luce la más reciente jugada del Gobierno con la entrega de tierras a campesinos; un objetivo necesario, pero hacerlo mediante vericuetos jurídicos y predios emproblemados es un engaño.
Para entender el veneno hay que volver a 2024. La Agencia Nacional de Tierras (ANT) comprometió $2.3 billones para comprar predios a la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y al Fondo de Reparación de Víctimas.
La Contraloría detectó sobrecostos en los valores catastrales y, como si fuera poco, compraron predios improductivos o metidos en parques nacionales, reservas protegidas y en zonas de........
