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Orden público y sistema electoral

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Aun cuando infortunadamente no es nuevo, resultan desgarradoras las imágenes de este fin de semana de las personas humildes del Cauca y del Valle llorando la absurda muerte de sus seres queridos - sin contar con las decenas de heridos- en los actos terroristas atribuidos a las mal llamadas “disidencias de las FARC” dirigidas por el criminal conocido con el alias de Iván Mordisco.

Estas terribles escenas ya las habíamos visto en la década del noventa cuando los narcoterroristas, para doblegar al Estado, mataban inocentes con “bombazos” como los de: el DAS, el 6 de diciembre de 1989; el barrio Quirigüa en Bogotá, un día de la madre, o el parque Lleras en Medellín en enero de 1991. También en los actos crueles de la guerrilla contra jóvenes soldados muchas veces “rematados” en condiciones de indefensión.

Los colombianos aun recordamos las dantescas imágenes en Bojayá, cuando en una lucha entre paras y guerrilleros masacraron a civiles - niños entre ellos- que arrancaron inclusive lagrimas al comandante del Ejército de la época. O, como lo han recordado los medios, la bomba del Nogal en febrero de 2003, acto terrorista de las FARC que dejó decenas de muertos. Y, el........

© El Heraldo