Pausa espiritual
El silencio inunda mi oficina. Por un momento dejo a un lado los libros que estoy leyendo para la preparación de una conferencia que voy a dictar, cierro los ojos y abro un espacio para dialogar con Dios. Vuelvo a hacer conciencia de todo lo bueno que hay en mi vida y doy gracias por ello. Reviso cada una de las cosas que he vivido a lo largo de este año y encuentro muchos aprendizajes; me he fortalecido y he logrado superar muchas de las adversidades que he encontrado. También pienso en las personas que amo y en sus situaciones, elevando una oración por ellos.
Luego, reviso mis propias necesidades, mis conflictos y pido la ayuda necesaria; no una acción........
