El espejo que siempre culpamos
Pocas cosas resultan tan difíciles como conocerse a uno mismo, todos creemos tener una imagen razonablemente objetiva de quiénes somos, de nuestras virtudes y de nuestros defectos, sin embargo, gran parte de nuestra vida psicológica permanece oculta incluso para nosotros. Lo que no aceptamos de nuestro propio mundo interior suele buscar una salida, y con frecuencia la encuentra en la forma en que interpretamos a los demás. Por eso, muchas veces, aquello que más nos molesta de otras personas dice tanto sobre nosotros como sobre ellas.
Vivimos convencidos de que observamos la realidad con claridad, creemos que nuestras opiniones nacen exclusivamente de los hechos y que nuestros juicios responden a una valoración imparcial, ahora bien, la mente humana no funciona como un espejo perfectamente transparente. Percibimos el mundo a través de nuestros miedos, nuestras heridas, nuestras inseguridades y nuestras experiencias. La realidad que vemos siempre está filtrada por aquello que llevamos dentro.
Existe un fenómeno psicológico que ha sido descrito desde distintas corrientes del pensamiento y que continúa siendo extraordinariamente actual, la proyección. Consiste, en términos generales, en atribuir a otras personas sentimientos, deseos, defectos o........
