La vivienda es posible, pero ¿queremos?
Viviendas en Llano del Rey, Arona / E. D.
Llevamos años hablando de la vivienda como si desconociéramos sus causas. Quizá debamos reconocer algo más incómodo: sabemos bastante de lo que ocurre y conocemos muchas de las soluciones. Lo que falta es ejecutarlas.
Empecemos por la demanda. Las familias han cambiado. Hay más hogares unipersonales, separaciones que convierten un hogar en dos, mayor longevidad, menos miembros por familia y jóvenes que retrasan su emancipación. No basta con contar habitantes: hay que analizar los hogares.
Y frente a esa demanda no hemos producido suficiente oferta. Falta vivienda pública y privada, nueva y usada. Y una familia no compra ni alquila con su renta bruta, sino con lo que realmente le queda disponible cada mes.
Pero la vivienda ya no es únicamente un problema familiar. Se está convirtiendo también en un problema laboral y empresarial.
Una empresa puede necesitar trabajadores y encontrarlos, incluso fuera de Canarias, pero ¿de qué sirve ofrecer un puesto si ese trabajador no encuentra dónde vivir a un precio compatible con su salario? Y también ocurre dentro de las islas. Si trabajar lejos del domicilio........
