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El vil móvil

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04.08.2026

04 de agosto 2026 - 03:07

Es algo habitual formar parte de un grupo mensajería instantánea. Un chat, vaya. De whatsapp, generalmente. Es una buena forma de mantenerse en contacto con gente a la que quieres (o así). También es una pira de pajas y yesca seca sobre la que prender un fuego del todo evitable. Una de las ideas más peregrinas y venenosas es la de los grupos de chat entre padres de colegiales. “Yo, por mi hija, ma-to” (Belén Esteban, 2009).

El pecado original de estos chateos es que no incluyen el filtro que confiere la presencia cara a cara, o, al menos, el de mantener una conversación de viva voz por el propio teléfono. La mala baba de guardia o los estados de turbación personal, con la trinchera lejana montan –en cero-coma– batallas a base de granadas o bayonetazos... indoloras de momento, pero causantes de........

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